Mitos sobre la sobre cualificación laboral

La sobre cualificación laboral en pocas palabras, es el exceso de preparación de un candidato en relación a una oferta de trabajo en particular, o con relación al mercado en que se desenvuelve. Este puede ser dada por uno o más títulos académicos, o más comúnmente por demasiada experiencia laboral para el puesto en cuestión.

En muchos casos el problema de la sobre cualificación es abordado desde una perspectiva de auto complacencia, y eso es precisamente el ámbito que abordaremos en el presente artículo. En principio estar demasiado preparado para un puesto puede ser un problema, principalmente porque el candidato no estaría desempeñando la totalidad de su potencial, trayendo como consecuencia el aburrimiento y la perdida de oportunidad de desarrollarse aún mas, mediante la exposición a situaciones que le supongan retos y la salida de su zona de comodidad.

Pero como bien hemos mencionado anteriormente intentaremos abordar el termino cuando se utiliza de manera demagogica, ya que desde un cierto punto de vista es imposible pensar que alguien pueda estar demasiado preparado para trabajar. Si bien algunos trabajos no exigen demasiada experiencia y conocimiento, lo cierto es que la productividad depende del esfuerzo marginal que se ponga en el desempeño de tareas concretas, así, en el caso de un individuo que consideré su preparación y experiencia estén muy por debajo de su capacidad, nuestra sugerencia es que se intente poner cualquier extra de conocimiento en función de incrementar la productividad del las funciones sobre las cuáles es responsable.

Si el problema al contrario, sucede del lado de la oferta, y el empleador se encuentra con un exceso de preparación por parte de los candidatos de manera frecuente, quizás , la mejor práctica sería repensar la descripción sobre las responsabilidades que exige el determinado propio para adaptarse más de manera realista a las circunstancias.

En cualquier caso, la sola sospecha de la existencia de el término, sobre cualificación debería ser abordado con rigor, evitando los lugares comunes, más propios de la clase política, que de empresarios o demandantes de empleo profesionales.

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